Un centenar de vecinos y comerciantes hicieron sentir su descontento en la ciudad de Olavarría, donde hicieron sonar sus bocinas en un “ruidazo” contra el intendente local Ezequiel Galli.

La comunidad reclama que el nivel de ventas cayó en el centro de la ciudad, a lo que se suma un nuevo sistema de estacionamiento medido que redujo aun más la circulación en el centro de la ciudad.

Según manifestaron los olavarrienses, los tarifazos impulsados desde Nación ya venían haciendo estragos en el consumo habitual, a lo que ahora se suma esta medida que es recibida como un nuevo golpe al bolsillo de la comunidad.

Por ello, el grupo “Comerciantes Unidos Olavarría” organizó la actividad que convocó a unos 120 automotores en el centro de la ciudad, junto a una enorme cantidad de comercios que cerraron sus persianas más temprano de lo habitual.

Cabe destacar que el sistema de estacionamiento medido comenzó a aplicarse a partir de febrero a modo de prueba, mientras que este mes ya comenzaron a realizarse las primeras multas a quienes no lo respetaran.

Por su parte, desde el sector indicaron que, de no revertirse la situación, continuarían “llevando adelante otras medidas”.

Los dolores de cabeza por protestas no son nuevos para el intendente Galli. A mediados del año pasado tuvo que enfrentar un fuerte conflicto con los municipales locales, que decidieron manifestarse en cada acto del mandatario, con la particular característica de ir disfrazados de payasos.

“Los payasos de Galli”, se hacían llamar en referencia al grupo de gobierno del intendente de Cambiemos, con quien mantenían un conflicto por reclamos salariales.