Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de La Plata trabaja en el desarrollo de una vacuna nacional contra el COVID-19. De esta manera, la casa de estudios podría convertirse en una de las primeras instituciones públicas del país en diseñar y producir un producto que permita prevenir la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2. 

En los laboratorios de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, se conformó en marzo de 2020 el “Grupo COVID-Exactas”.  Allí, nació esta iniciativa, impulsada a partir del trabajo conjunto y colaborativo que llevan adelante los grupos del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA) -dependiente de la UNLP y el CONICET; y del Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos (IIFP) - dependiente de la UNLP, el CONICET y la CIC-, se puso en marcha el proyecto de diseño y elaboración de una vacuna contra el COVID-19.

El proyecto está basado en el empleo de proteínas virales para inducir la generación de anticuerpos y, en este momento, se encuentra en la etapa de ensayos preclínicos. El desarrollo es dirigido por los Doctores Guillermo Docena, del IIFP y Omar Azzaroni, del INIFTA. Por su parte, Docena explicó que “esta iniciativa surge de trabajos previos de colaboración entre el INIFTA y el IIFP desde el 2018, en los que se sumaron capacidades complementarias para el desarrollo y optimización de inmunoterapias para enfermedades inflamatorias y enfermedades infecciosas". 

“En el caso particular de una vacuna para COVID-19 se diseñó una estrategia vacunal basada en el empleo de nanopartículas con fracciones proteicas provenientes del SARS-CoV-2”, detalló el investigador. 


“Las vacunas contra el COVID-19 conocidas hasta hoy se han diseñado en base a dos tipos de plataformas: las basadas en el empleo de proteínas (proteínas, fracciones de proteínas y virus completo muerto), y las basadas en el empleo de ácidos nucleicos (vectores virales, vacunas a ARN y vacunas a ADN)", expresó el Dr. Docena, quien señaló que “en este proyecto seguiremos la estrategia basada en el empleo de proteínas virales, específicamente fracciones de la proteína S, encapsulas en nanopartículas".

Además, contó que actualmente están "estudiando distintos protocolos de administración de la vacuna en ratones y, al mismo tiempo, se analizan las respuestas inmunes inducidas”.

Los directores del proyecto explicaron que se trata de una vacuna a base de partículas, las proteínas del virus se encapsulan en nanopartículas y eso es lo que se le inocula al ratón o individuo. Son, en definitiva, nanopartículas orgánicas que actúan como si fueran esponjas absorbiendo la proteína. Los investigadores adelantaron que, una vez que se encuentren las condiciones experimentales para inducir la mejor respuesta inmune, y logren caracterizar los anticuerpos, se avanzará en la fase de análisis de la eficacia de la vacuna en el modelo experimental.

“De esta manera, administraremos la vacuna a los animales y luego los desafiaremos con el SARS-CoV-2 para evaluar el grado de protección conferido mediante la vacunación. Esperamos poder concluir estas etapas durante el transcurso del 2021, para luego evaluar la posibilidad y condiciones de pasar a fases clínicas, es decir, al estudio en humanos”, señaló el Dr. Azzaroni.