Ante el inminente cierre de la fábrica de calzados Paquetá, que dejaría de funcionar el 31 de diciembre, el intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, ya gestiona un plan B para contener a los 650 empleados que quedarían en la calle.

El ex massista se reunió ayer con los empleados en el Club 22 de octubre, acompañado por funcionarios municipales, legisladores provinciales y concejales de distintos colores políticos para analizar “las alternativas por si la empresa decide no continuar”. Es que el principal comprador de los productos de Paquetá era la multinacional Adidas que ya no comprará calzados a la empresa de Chivilcoy.

En caso que Paquetá avance con el despido generalizado de los empleados a fin de año, Britos dejó en claro que desde el municipio solicitarán “las naves” –los galpones equipados del parque industrial- que son propiedad de la comuna.

“La empresa para conservar la nave debe mantener una cantidad de empleados que está estipulada en el convenio que se firmó con el Municipio, y de ninguna manera, se quedará con el predio si no cumple con lo establecido”, afirmó.

Además, ante rumores de que existen de empresas que estarían interesadas en utilizar los galpones del parque industrial, el intendente planteó que “no hay que generar falsas expectativas en los empleados. Muchos mencionan a empresas que podrían instalarse en la nave, pero hablan desde el desconocimiento. No comunicaremos nombres de empresas mientras que Paquetá siga en la nave”.

Y planteó que desde el Municipio el objetivo es “buscar un plan B, en caso de que finalmente la empresa se retire” aunque aclaró: “No descartamos ninguna posibilidad. La nave se puede dividir para varias empresas, se puede hacer una cooperativa, o se puede tomar cualquier otra decisión que favorezca a los trabajadores”.

Según informó Britos a los trabajadores, Paquetá “tiene claras intenciones de irse” y “parece una decisión tomada” aunque guardó esperanzas: “Ojalá se esté negociando y se llegue a su continuidad”.