Con las elecciones generales de cada vez más cerca, el Frente de Todos apuesta a lograr una histórica victoria en CABA, donde gobierna Horacio Rodríguez Larreta. Con el "efecto arrastre" de un Mauricio Macri deteriorado que pone en riesgo a Cambiemos, el peronismo porteño busca asegurarse que el oficialismo no “camufle” a Macri en el cuarto oscuro para que no reste votos.

Por ello, el armado conducido en la Ciudad por Matías Lammens y Gisela Marziotta presentó ante la Justicia un pedido para que las boletas no se presenten dobladas en el cuarto oscuro, sino de forma apaisada. La polémica por las “boletas dobladas” fue conocida durante las PASO, cuando se descubrieron establecimientos donde se intentó “esconder” la figura del Presidente.

El domingo 11 de agosto varias imágenes y videos circularon en las redes sociales y mostraron las boletas de Juntos por el Cambio dobladas para dejar en la parte inferior, invisibilizada, el rostro del mandatario. El ejemplo más evidente fue en la Comuna 14, donde en algunas mesas las boletas del oficialismo aparecieron plegadas por la mitad.

Según indicó el apoderado del Frente de Todos, Mauro Riano, la maniobra “constituye una abierta violación del Código Electoral y de las propias resoluciones de la justicia electoral acerca de la presentación de las boletas ante el Correo previo a la elección, que debe hacerse de forma apaisada y desdoblada”.

Es por ello que el bloque peronista solicitó a la jueza María Servini que las boletas se exhiban de forma apaisada. En el Frente de Todos entienden que lo sucedido “no fue casual” y que el objetivo era morigerar el llamado “efecto arrastre”.