El Tribunal Oral Federal (TOF) número 1 de San Martín condenó a los ex directivos de la multinacional Ford, Pedro Müller y Héctor Sibila, por secuestrar y torturar a trabajadores de la planta automotriz en General Pacheco durante la última dictadura cívio-militar.

La Justicia de el jefe de manufacura, Müller, fue penado con 10 años de cárcel y quien se encontraba a cargo de la seguridad, Sibila, a 12 años y el ex Comandante del IV Cuerpo de Ejército, el represor Santiago Riveros, a 15 años de cárcel. Los tres deberán cumplir su condena en cárceles comunes aunque por la edad de los mismos, fueron habilitados a cumplir las penas en sus casas.

Por unanimidad, el tribunal decidió que los acusados cometieron crímenes de lesa humanidad, por lo que rechazó planteos de prescripción de los delitos por parte de las defensas.

Es la primera vez que la Justicia de Argentina condena a autoridades de empresas no sólo por ser cómplices del plan sistemático de la última dictadura, sino por su participación directa en los crímenes de ese genocidio. 

Se los acusó de secuestrar y torturar a 24 trabajadores de la empresa y en el juicio oral quedó comprobado que el régimen militar y los integrantes de la compañía actuaban en conjunto.