La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, desató la indignación de los docentes y buena parte de la sociedad al asegurar que quienes eligen una carrera en la enseñanza “son personas cada vez más grandes de edad, que eligen la carrera docente como tercera o cuarta opción luego de haber fracasado en otras carreras”.

Pero los prejuicios no terminaron en aquella frase, sino que agregó que los docentes son “cada vez más de los sectores socioeconómicos más bajos” y señaló que ello afectaría el aporte que pueden hacer en al aula “en términos de capital cultural y de experiencias enriquecedoras”.

Durante su participación en un ciclo de charlas organizado por el diputado Fernando Iglesias, la funcionaria descartó la posibilidad de que exista una vocación por la docencia, e indicó que dentro de los docentes "hay un sesgo a la izquierda cada vez más fuerte". En ese sentido, invitó a los padres a denunciar a los maestros ante posibles casos de “bajada de línea”.

“Cuando nos va mal en las pruebas de matemática en vez de mirar a los chicos por qué no aprenden, insisto, tenemos que mirar cómo estamos enseñando, quiénes enseñan y cómo aprenden a enseñar”, aseguró Acuña.

Los dichos de la funcionaria porteña desataron el enojo de varios gremios docentes y sectores políticos que denunciaron que las afirmaciones de la ministra no sólo eran discriminatorias, sino que tenían un sesgo “persecutorio”.

“Soledad Acuña rompió un récord incluso para el macrismo. No hay antecedentes, en toda la historia argentina, de una autoridad educativa que insulte de esta manera a la carrera docente y a la educación pública, escribió Hugo Yasky.

“Soledad Acuña no sólo destila odio de clase hacia la docencia en lo discursivo, también en lo práctico”, afirmó Alejandro Bodart, dirigente del MST.  

Por su parte, en conversación con Radio 10, Angélica Graciano, secretaria general de la Unión de Trabajadores de la Educación, sostuvo que “lo que dijo Soledad Acuña es ultra discriminatorio".

Desde la filial en Capital Federal de la CTA de los Trabajadores expresaron se repudio a "las declaraciones de la ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, en las que la funcionaria hizo explícito su desprecio por quienes llevan adelante la tarea cotidiana de enseñar y dejó expuesto el modelo educativo de la derecha en CABA".