El sábado al mediodía, una integrante del Club La Cumbre se acercó a las instalaciones ubicadas en 31 entre 531 y 532, cuando se encontró con un paredón construido con chapas en medio del patio. “Ya desde el Club no tenemos acceso al fondo, donde realizábamos actividades familiares, comunitarias, talleres de huerta y de educación al aire libre”, contó un referente de la Sociedad de Fomento a Diagonales.

Los entrevistados prefieren mantener el anonimato porque la situación los atemoriza y desde el club radicaron la denuncia en la Comisaría de Ringuelet y en la UFI 9, luego de que una decena de personas ingresara a los lotes traseros del club. Allí  levantaron un paredón y talaron los árboles.


Sin embargo, a partir de dicha denuncia, la comisaría notificó a los usurpadores sobre la prohibición de construir en el lugar, por lo que hasta el momento no se ha instalado ninguna casilla o edificación alguna.

Por su parte, el Club La Cumbre tiene una trayectoria de 75 en Tolosa y desde la dirección e integrantes del Club convocaron a la comunidad a defender el establecimiento. Allí se brindan una gran multiplicidad de talleres gratuitos, además de clases aranceladas de patín, boxeo, zumba, taekwondo, entre otras actividades.

Pero la realidad es que desde el 20 de marzo el establecimiento se encuentra cerrado y sin actividad. “Debido a la pandemia y a la inactividad en los clubs, nos han usurpado el patio del fondo del Club La Cumbre”, escribieron en las redes sociales de la Sociedad de Fomento. Ahora esperan la resolución del conflicto por parte de la Justicia, para poder contar con el espacio verde cuando vuelvan a funcionar.