Rubén López conversó con Diagonales al cumplirse 13 años de la segunda -y definitiva- desaparición de su padre, Jorge Julio López, en una causa en la que aun no hay avances en la justicia. 

Al hablar de la primera desaparición de su padre en tiempos de la dictadura, Rubén señaló que eran chicos y "no eramos conscientes" de lo que ocurría. En cambio, "lo que vivimos ahora, que somos conscientes y grandes, nos cambió la vida a raíz del hecho, nos tuvimos que hacer cargo y lo más difícil es llevar en la espalda la mochila que es el nombre de mi viejo y en el frente, la remera con su cara", contó. 

Su apreciación sobre el Gobierno de Mauricio Macri y su solidaridad con el caso de Miguel Bru y Santiago Maldonado, entre otros, fueron algunos de los temas que tocó en esta nota. 

"Nadie está preparado para algo así", expresó cuando se le preguntó cómo se sigue adelante. 

¿Cómo está viviendo estos días al cumplirse 13 años de la desaparición de tu padre?

-Es medio extraño, pero nosotros como familia lo vivimos de la misma manera. El tema es que el miércoles se cumplió la fecha y es un poco más especial, porque ya son 13 años, con mucha gente marchando en las calles y con mucha gente que viene acompañando desde el principio a la familia, luchando por la aparición con vida de López. Lógicamente que la fecha siempre es especial, uno como familia lo extraña todos los días, está pensando qué se puede hacer para obtener lo que todos estamos pidiendo a la justicia, nosotros como familia y ustedes como sociedad para una democracia realmente justa. Cuesta mucho, pero tenemos que intentar y seguir reclamando.

¿De qué manera han transitado este tiempo sin la presencia de tu viejo?

-Difícil por varios motivos. La primera vez que desaparece mi viejo en Dictadura, nosotros éramos chicos y no éramos conscientes. Hace unos días me hacían la misma pregunta en una charla en un Centro de Estudiantes y le comentábamos que en esa época éramos “pavos”, no teníamos la información y la capacidad que tienen los chicos ahora; cada generación nace con más inteligencia. Lo que vivimos ahora, que somos conscientes y grandes, nos cambió la vida a raíz del hecho, nos tuvimos que hacer cargo y lo más difícil es llevar en la espalda la mochila que es el nombre de mi viejo y en el frente, la remara con su cara. No son situaciones fáciles, duele, jode, molesta y muchas veces nos preguntan, y el no poder darle respuesta de la causa o como está la situación da bronca. Es un cúmulo de cosas.

"La primera vez que desaparece mi viejo (en dictadura) no eramos conscientes. Lo que vivimos ahora que somos grandes, nos cambió la vida". 

Como argentino, ¿qué sentís al vivir dos veces un episodio de estas características?

-Bronca, dolor, pero también lo siento por muchas personas que de una manera distinta les sucedió como a Miguel Bru, Santiago Maldonado por 78 días y otras situaciones dolorosas en Argentina. Evidentemente todavía no ha madurado y en eso nos tenemos que hacer cargo nosotros, los más grandes, de todos los errores que hemos cometido para que ellos que los más chicos aprendan de los errores, que cometan otros, pero no haber podido democratizar la justicia o las distintas fuerzas policiales. A raíz de ese trabajo que no se hizo en esta democracia nueva, muy joven a pesar de tener más de 30 años, resulta lo que hoy estamos viendo que los genocidas parecen inofensivos y terminó pasando lo que sucedió con mi viejo.

Hablabas de democratizar las fuerzas policiales, ¿está ahí la clave para que no sigan ocurriendo estos episodios?

-No sé si está la clave ahí, yo creo que es un proceso, no va hacer fácil porque qué haces con los integrantes de la fuerza, si vos lo echas a todos es mano de obra para otro tipo de acciones que saben cómo hacerlas. Pero creo que hay que empezar por ahí, es un punto de partida, en algún momento de nuestra democracia tenemos que hacerlo para tener justicia y seguir avanzando en cuestiones que, en definitiva, cuando vos terminas de investigar cada caso, una fuerza está involucrada por una o dos personas que la integran.

"La justicia no investigó como debería haber sido, no sé si fue por inoperancia o porque alguien le dijo que no investigue".

En estos 13 años, ¿cómo ha sido el trabajo de la justicia?

-Se vive depende el momento. A confesión de parte, relevo de prueba. Lamentablemente no se ha hecho mucho porque si no tendríamos más información para contarle a ustedes, la justicia evidentemente no investigó como debería haber sido, no sé si fue por inoperancia o porque alguien le dijo que no investigue, pero vos haces un resumen de lo realizado en el último año en la causa de mi viejo, con una hoja en blanco te basta y sobra. Nunca vimos que la causa avanzó. Se investigó, se investigaron muchas pistas, la mayoría falsas con la buena fe de investigar una noticia falsa o sabiendo para escapar otras, tampoco lo sé y lo sospechó. Es esto lo que tenemos como justicia, son muchas las cosas que tenemos que reformar en nuestra democracia.



Con todo esto sucedido, ¿cómo se sigue adelante? 

-Si yo supiera, te lo explicaría. Uno no sabe cómo encarar estas cuestiones, yo cuando pasó lo de Santiago, me acerqué a la familia y le dije a Sergio lo que me sucedió a mí, trata de no cometer diferentes errores y no los digo público porque son privados de esa charla. No es porque yo la tenga clara, porque seguramente le pasaron dos millones de cosas distintas, es imposible comparar un caso con otro, yo solo con mi experiencia intenté ayudar a una familia. Siempre digo lo mismo, me pongo a disposición y atrás de lo que quieran hacer, si mi experiencia le sirve, bienvenido sea. Nadie está preparado para algo así, la sociedad no estaba preparada para esta situación, quizás cuando hay violencia institucional como hemos visto en los últimos años hay organismo y un montón de cuestiones que tiene la experiencia. En el caso de mi viejo es medio difícil poder comparar y ponerse en otro lugar, no quiero que se malinterprete ni hacerme la victima, te lo digo desde mi punto de vista.

Lo hablamos el domingo en el íntimo con Sergio Maldonado que en redes sociales más de una vez se mezclan las situaciones. ¿Qué les pasa a ustedes cuando los ubican del lado de un sector político y los critican, con lo que tuvieron y tienen que pasar? 

-Eso genera mucha bronca. Han dicho infinidad de cosas de Sergio, a mí también me han pegado, pero sobretodo este gobierno descalificando la familia de Santiago, para sacar del eje y ensuciar a la familia. Cuantos años estuvieron hablando que la familia de Sergio cobraba subsidio hasta que un momento el Ministro Germán Garavano, escribió un tuit, ni siquiera tuvo la valentía de decirlo delante de una cámara que era mentira. Construyeron el relato, es la forma de ensuciar, por eso yo les remarco a los chicos, hay que hacer política, no tengan vergüenza, nadie nos puede ensuciar. Este gobierno tiene la costumbre de ensuciar a las personas y lamentablemente una vez que te ensuciaron es muy difícil salir, no solamente lo vemos en el caso de Sergio, lo vemos en caso de empresarios de medios que falsificaron pruebas y están presos hace dos años.

"Este gobierno tiene la costumbre de ensuciar a las personas y lamentablemente una vez que te ensuciaron es muy difícil salir".

Nombrabas a Garavano ¿tuviste algún contacto a lo largo de estos dos años?

-No para nada, con el único funcionario de este gobierno que hablé fue en los primeros días del 2016 y fue con el Secretario de Derechos Humanos que nos recibió. Fuimos a plantearle qué pensaban hacer con la causa, nos contactaron con el abogado de la secretaria e iban a intentar entrar como querellantes de la causa. El hecho fue rechazado, de temas jurídico no se mucho, pero fue el único contacto que tuve. Sí converso con el Secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Santiago Cantón, hablamos, venimos trabajando en algunas cuestiones y desde hace unos años tenemos una fundación y en algunas cosas que coincidimos. Hago esta diferenciación entre Nación y Provincia.

"Hago una diferenciación en la relación entre Nación y Provincia. Con el secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Santiago Cantón conversamos".