General Villegas fue el primer municipio del interior en pasar a la fase 2 del aislamiento social, preventivo y obligatorio. Sin embargo, la curva de contagios no ha disminuido y la ocupación de camas en el hospital local está casi al límite. El intendente Eduardo Campana brindó una conferencia de prensa y pidió responsabilidad a la población en el cumplimiento de las restricciones. 

"Vemos que esta ola es mucho más grave que la anterior y recordando que en aquel momento habíamos decidido estar en Fase 2 con lo que significa tener que cuidarnos y quedarnos en nuestra casa, hoy debemos resaltarlo cada vez más", expresó. 

El hospital público de General Villegas insumía 4.500 centímetros cúbicos por mes, hoy ese consumo llega a 21.000 centímetros cúbicos. Actualmente, el municipio tiene 274 casos activos,  21 sospechosos y 91 fallecidos. 

"Debemos ser muy cuidadosos porque tiene una alta tasa de contagios y hay personas que no se han dado cuenta porque han ido a algún lugar, compartido algo con algún vecino, amigo o familiar y vuelven a sus casas contagiados y esto no lo saben hasta que pasan algunos días en que aparecen los primeros síntomas y mientras tanto están contagiando y entonces en eso tenemos que ser muy precavidos", expresó el intendente. 


Campana contó que "este fin de semana todavía hubo gente que se juntó a jugar al fútbol o en alguna reunión, festividad o práctica deportiva. No lo hagan por favor". En ese sentido, le pidió a los vecinos:  "No nos juntemos. Cuidémonos. Se juntan y a lo mejor comparten una botella de cerveza, no tomen del pico, o una lata", reprochó.

El jefe comunal también pidió empatía con los trabajadores de la salud.  "Puede haber 11, 12 o hasta 14 enfermos que están con respirador y esos enfermos necesitan del cuidado personal", describió. 

 "De no mejorar nuestra situación vamos a seguir en Fase 2 y esto va a ser dañino para la economía y sobre todo para aquellos que no pueden trabajar porque estamos recibiendo mensajes, pedidos, y opiniones, pero esta es la situación".