Sergio Maldonado brindó unos minutos a Diagonales, donde contó cómo se modificó su vida a partir de la desaparición y posterior muerte de su hermano Santiago. "Yo no estudié, ni busqué hacer esto", dijo el hermano del joven hallado muerto el 17 de octubre de 2017 en las aguas del Río Chubut. Hace unos días se reabrió la causa por desaparición forzada y dio su visión sobre los tiempos de la justicia al ritmo de la política. 

En el paso por este íntimo, el ahora militante de derechos humanos destacó que gracias a la lucha que llevaron adelante hoy tienen "un cuerpo para llevarle una flor, que mis viejos puedan rendirle un homenaje o ir a visitarlo". Y señaló que "hay muchas madres y abuelas que no tienen esa posibilidad, no sólo en dictadura sino también en democracia". 

"Es la primera vez que en democracia hay un desaparecido y el que lo realiza es una fuerza federal avalada por el propio ministerio de Seguridad", explicó Sergio. Además, se refirió al rol de los medios masivos de comunicación en este caso emblemático que representa con claridad el crecimiento de la violencia institucional en el país con la llegada del gobierno de Mauricio Macri.  Además, habló de su infancia en 25 de mayo y de su forma de ver el mundo en aquellos años. 

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Si te decimos 25 de Mayo, tu infancia y tu familia, ¿qué recuerdos te vienen a la memoria?

-Toda la infancia es muy linda, es algo de lo que no te olvidas nunca. Sobre todo crecer en un ambiente con abuelos, abuelas, primos, y todos los amigos del barrio que hoy siguen estando los mismos con dos casas de diferencia. Así que cuando vuelvo tengo esa misma imagen o los mismos amigos que cuando era chico. Después vienen los de cuando fui a la escuela, que muchos ya no son amigos a raíz también de lo de Santiago, porque eso también tomó una diferencia en lo cual vos pensá que 25 de Mayo fue el último lugar  donde se levantaron los cortes de ruta por la crisis con el campo. Entonces ya tenés un panorama de lo que es la postura política del lugar. O es uno de los lugares de los cuales se escondieron ahí cerca los tanques del levantamiento carapintada. Tiene una historia un poco más derechoza que eso involucra también a los amigos que en un momento toman partido por algo partidario, y no realmente por una causa que es la desaparición forzada de Santiago.  Ahí ya no va más la amistad, por lo menos para mí.

"Cuando los amigos toman partido por algo partidario y no realmente por una causa que es la desaparición forzada de Santiago, ahí ya no va más la amistad". 

Las abuelas, madres cuando cuentan episodios de su vida cuentan que eran amas de casa, una persona común y de repente pasa que me secuestraron un hijo o un nieto y les cambió la vida para siempre, ¿a vos te pasó lo mismo?

-Es lo mismo, pero en otra época. En realidad, ellas por ahí estaban muy solas y era todo muy nuevo. Pero ahora para nosotros es todo muy nuevo, pero por lo menos hay puertas donde golpear. Después llega un punto donde pensás que todas las puertas donde golpeas termina siendo lo mismo porque llegas al final y estás en el inicio, pero sí es un camino que por ahí para transitar es más  llevadero con todo ese acompañamiento de las madres y las abuelas, de los nietos, las nietas. 

Personalmente yo me refugio mucho en la casa de abuelas. Es recibir un poco de cariño y contención. Eso también te transforma, por ahí antes de esto pensás ‘uy si a mi me pasa tal cosa, salgo y los mato a todos’. Tenes esa cosa también internamente de facho sin darte cuenta, como que te sale por una cuestión de impulso, si se meten con mi familia no perdono. Y después es algo completamente distinto. Es como que canalizas por otro lado y  hay que ser un poco más pensantes. Hay una parte que va con el corazón y otra con la cabeza. Yo por momentos, me pongo del lado de Santiago y entendería cosas que yo hago que él no estaría de acuerdo, pero yo soy Sergio y entiendo que tengo que respetar mis formas y con eso logré que por lo menos aparezca el cuerpo. Que es una forma de tener un cuerpo para llevarle una flor, que mis viejos puedan rendirle un homenaje o ir a visitarlo, por decirlo de alguna manera. Hay muchas madres y abuelas que no tienen esa posibilidad, no sólo en dictadura sino también en democracia.

"Entiendo que hago cosas que él (Santiago) no estaría de acuerdo, pero con eso logré que por lo menos aparezca el cuerpo". 

El caso de Santiago es como emblemático en torno a cómo estos años se agravó todo lo que es violencia institucional en general, ¿qué pensás vos?

-En realidad no es que no había antes ni tampoco que la vida de Santiago valga más que la vida de un pibe que muere por gatillo fácil o de algún otro caso anterior, sino que es la primera vez que en democracia hay un desaparecido y el que lo realiza es una fuerza federal avalada por el propio ministerio de Seguridad y el ministerio público fiscal también porque estaban todos en la misma sintonía de encubrir y avalar a las fuerzas de seguridad, que por el contrario si te pones a ver en la época del menemismo cuando pasó lo del soldado Carrasco hasta se sacó el servicio militar obligatorio por lo que pasó con Carrasco. En este caso fue todo lo contrario, se revalidó a las fuerzas, se les dio todo el tiempo más poder, más presupuesto, tenes la famosa doctrina Chocobar, y todo eso hace que inicie en Santiago que por ahí no se necesite que te hagan desaparecer porque ya directamente te podían disparar en el caso de Rafael Nahuel y toda la lista interminable hasta que en Capital Federal pase que una persona en estado de ebriedad y venga un policía ante los ojos de todos pegándole una patada en el pecho y provocándole la muerte. Entonces esa impunidad es la que generó la desaparición forzada de Santiago, que la propia ministra Bullrich revalide todo eso y aplauda y diga ‘está bien’.

"En el caso de Santiago es la primera vez que en democracia hay un desaparecido y el que lo realiza es una fuerza federal avalada por el propio ministerio de Seguridad".

¿Y el rol de los medios masivos de comunicación en la causa de Santiago?

-Nosotros hicimos una presentación ante la CIDH y ahí explicamos todo: Como primero el propio Macri, la ministra Bullrich, Avruj, Garavano, Peña, etc influyeron en el caso y lo que hicieron con Santiago. Después una línea de políticos que eran Carrió, Yamil Santoro y Fernando Iglesias que las barbaridades que dijeron y todo lo que hicieron de deshumanizar a Santiago primero y de atacarnos a los que quedamos. Y a su vez las líneas de periodistas de primera línea, y los influencers de las redes sociales. Y otra línea de periodistas que eran los que se encargaban de delinear cómo iba a ser la causa. Entonces ellos anticipaban algo y eso después se volcaba en el expediente. Entre ellos, Silvia Mercado que era la vocera desde Casa de Gobierno. Entonces con ese panorama de todas esas personas y todo lo que era redes sociales y lo que se sigue dando ahora.

"El Gobierno hizo todo un trabajo para deshumanizar a Santiago primero, y luego atacarnos a los que quedamos". 

¿Por qué crees que se da ahora la reapertura de la causa?

-Porque en realidad también, antes de esto yo venía diciendo públicamente que la justicia no es imparcial y no funciona como un poder judicial independiente sino que está ligado al gobierno, en este caso funcional con el gobierno de Mauricio Macri,  no solo con el caso de Santiago sino que también con la cantidad de causas armadas y todo se empezó a caer. Todas las payasadas mediáticas y judiciales de este tiempo, se trasladó al caso de Santiago también. No es ajeno. 

"Todas las payasadas mediáticas  judiciales de este tiempo, se trasladó al caso de Santiago también". 

Ahora la responsabilidad de esos jueces y fiscales que actuaron en todo ese tiempo mal y que llegaron a provocar incluso la muerte en familiares nuestros por tristeza, angustia, eso tiene que tener una consecuencia. Merecen un juicio político por así decirlo. Está como todo relacionado entonces no podes mirar para otro lado porque la justicia siempre actúo en connivencia con el poder político y siempre se movió en el caso de Santiago en el plano electoral o internacional. 

Por ejemplo, cuando aparece el cuerpo venían las elecciones, aparece una fecha simbólica como el 17 de octubre para un sector partidario y también previo a que tuviéramos que ir a una reunión en Montevideo, Uruguay con la CIDH, con la que el Gobierno tenía que dar explicaciones porque tenían un desaparecido en democracia. Ahí aparece el cuerpo, se quita la medida cautelar que estaba y lo que dice es que la Argentina tiene que investigar. Llega el 29 de noviembre de 2018 se vence el plazo impuesto por la CIDH, Lleral cierra la causa en primera instancia por ese vencimiento y a su vez porque un dia después se iba a realizar en G20 en Buenos Aires, todo internacional. Ahora, en el trayecto que estábamos yendo a la ex Esma con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sale el fallo que se continúa con la investigación, que tenían para expedirse a 15 días. Se tendrían que haber expedido a mitad de febrero, pero se expidieron ahora después que hubo unas PASO que ya hay un perfil que se sabe que el Gobierno de Macri no va a ganar, entonces se mueven electoralmente y en el plano internacional.

"La responsabilidad de esos jueces y fiscales que actuaron en todo ese tiempo mal y que llegaron a provocar incluso la muerte en familiares nuestros por tristeza, angustia, eso tiene que tener una consecuencia. Merecen un juicio político".

¿La gobernadora Vidal en algún momento se solidarizó con tu familia o algo?

-No para nada, al contrario. Fue a 25 de mayo y fue repudiada por amigos de Santiago y algún sector de la familia. Si no resuelve los problemas que tiene con los cuatro chicos de San Miguel de Monte o la cantidad de gatillo fácil que hay en la provincia de Buenos Aires. Igual va en la línea de ellos. No esperábamos que se solidarizara. No lo hace el secretario de Derechos Humanos, no lo va a hacer una Gobernadora.

Resumen entrevista:


"No esperábamos que Vidal se solidarizara con nosotros. No lo hace el secretario de Derechos Humanos, no lo va a hacer la Gobernadora".

Tu vida cambió, ¿cómo que seguirá de ahora en adelante tu vida?

-Totalmente distinta. Porque yo no estudié ni busqué estar haciendo esto. Quería otra cosa, teníamos nuestra actividad, nuestro proyecto con Andrea y de pronto pasa todo esto y todo lo que habíamos desarrollado perdió peso, no tiene sentido. Entonces te modifica un montón de cosas. El trabajo que antes era algo elegido, estaba feliz de lo que hacía, empieza a tener otro valor, empieza a ser un trabajo. No es algo que yo lo disfrute y hay muchas cosas que se miran de otra manera. Sobre todo la falta de que no está Santiago, y que esa falta de verdad que se complota con la impunidad, la deshumanización, empiezan a pasar otras cosas que no sé cómo siguen después.

"Yo no estudié, ni busqué estar haciendo esto. Quería otra cosa". 

Una vez dijiste que en algún momento tuviste ideas en las que te podían tildar como un votante de Cambiemos, ¿te cambió todo ese mundo también lo que pasó con Santiago?

-Claro, sí. Eso igual fue cuando era muy chico. Yo iba al secundario, a segundo año y pensaba que había que privatizar, iba más con esa línea más conservadora. Gana Menem, empiezo a ver que empiezan a privatizar y a hacer desastre todo, ese pensamiento que por ahí tenía era más ligado con algo personal. Porque yo había empezado a trabajar y veía que si vos hacías cosas distintas no dependías del Estado. 

Ping Pong:

Empiezo a ver otras cosas, y empezamos a ver todo lo de los desaparecidos, que en el pueblo te decían ‘no, algo habrán hecho’, ‘eran todos guerrilleros’, vos crecías con esa falta de información, con esa ignorancia, porque yo no tuve padres que eran militantes sociales y que hablaban de política. Por eso digo que tranquilamente podría haber sido. Por  suerte, obviamente, hace años que no pienso de esa manera. Pero tengo amigos, o tenía amigos, con los cuales discutía hasta que pasó  lo de Santiago. Porque una cosa era juntarte a comer un asado y discutir valores o ideales políticos. Y otra sobre un desaparecido, ahí ya no hay negociación de nada.

"Cuando yo iba al secundario pensaba que había que privatizar, iba más con esa línea más conservadora". 

¿Estás esperanzado con la posibilidad de un nuevo gobierno?

-Sí, en realidad no debería ser eso. Es una esperanza porque puede haber algo que se destrabe, pero ¿quiénes van a investigar? ¿Los mismos que están ahora? Porque Prefectura, Gendarmería, la Policía Federal, no es que entraron hace un año, son las mismas fuerzas de seguridad que estaban antes con Berni también. O estaban antes y vienen de año y nosotros miramos los expedientes de gente que estuvo en ese lugar, estaban de hace muchísimos años, incluso algunos de la época de la dictadura en los expedientes de Gendarmería.

"Un nuevo Gobierno es una esperanza porque puede haber algo que se destrabe, pero es clave quiénes van a investigar".

Cuando decimos que ‘el Estado es responsable’, a veces parece que haces referencia a un edificio, un mueble, y en realidad el Estado son personas que lo administran. Entonces para mí el 11 de diciembre si asumiera Alberto Fernández como Presidente, el Estado va a ser Alberto Fernández y es a quién yo le voy a golpear la puerta. Y va a tener doble compromiso porque todos los que integran el Frente de Todos estuvieron acompañando primero el pedido de ‘aparición con vida de Santiago, y después el Justicia por Santiago. Entonces también es un compromiso el resolver qué pasó con Santiago. Ahora no debería suceder eso. El Poder Judicial debería moverse por sus propios medios. Lo que sí la única forma de avanzar es que se cree un grupo de expertos independientes porque no puede investigar el mismo personal que esté involucrado en otras causas. Tiene que haber algo distinto, porque entre las fuerzas que todas responden al mismo Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich no es que van a cambiar su forma de pensar el 11 de diciembre. Podrán hacerlo en algún transcurso largo…

"Alberto Fernández va a tener doble compromiso porque los que integran el Frente de Todos estuvieron acompañando la causa de Santiago".