Luego de recorrer la obra de desagüe cloacal del Riachuelo  junto al presidente, Mauricio Macri, y al jefe de gobierno de CABA, Horacio Rodríguez Larreta; la gobernadora, María Eugenia Vidal, desembarcó en tierras peronistas y se reunió con el intendente de Laprida, Alfredo Fisher. Allí docentes nucleados en la CTA le entregaron un petitorio a la mandataria para pedir que cierre la paritaria.

Durante la reunión, el jefe Comunal procesado, junto con otros 91, por orden del juez, Claudio Bonadio, le manifestó a la mandataria su preocupación. Además, dialogaron sobre los principales problemas de la ciudad.

Una vez en Laprida, acompañada por la vicepresidenta, Gabriela Michetti, y el ministro de Asuntos Públicos, Federico Suárez; Vidal fue interceptada por un grupo de docentes que le pedían que arbitre los medios necesarios para cerrar un acuerdo paritario en la próxima mesa técnica que tendrá lugar la semana que viene

De todos modos, la primera parada de los funcionarios fue la casa de una vecina, Leonor Cordal de Ubalde, que se hizo famosa en la ciudad por ser estudiante de primaria a sus 99 años. Luego de una conversación privada dentro de su domicilio, los funcionarios se trasladaron al municipio para reunirse con Fisher.

La visita fue corta porque la mandataria continuaría su recorrida por Benito Juárez y Adolfo González Chávez, en su afán por visitar más de una vez los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires.