Es insoslayable que una de las cuestiones que afecta a la sociedad en esta coyuntura es el universo de lo que llamamos economía: la inflación de precios, el aumento de las tarifas, el dólar, los topes paritarios y los despidos. 

Esta preocupación afecta al 58,8% de los bonaerenses consultados por Circuitos Consultora que indican que la situación del país es negativa; el 57,7% que sostiene que su situación económica en los próximos meses va a empeorar; y el 58,9% que considera que las medidas adoptadas por Mauricio Macri lo perjudican.

Otro universo de interés refiere a la situación política. Hace algunos meses atrás se hablaba de la triple reelección (de Mauricio Macri, de María Eugenia Vidal y de Horacio Rodríguez Larreta) mientras que hoy se discute si el presidente puede reelegirse, cuánto afecta los problemas económicos a esta posibilidad y un Plan B,  quién podría sucederlo dentro de Cambiemos. 

Cambiemos es  hoy la fuerza con mayor adhesión entre los posibles electores con el 32,6%, seguido por el espacio que representa Cristina Fernández de Kirchner con el 29,1% y más atrás por el espacio liderado por Sergio Massa con el 10,4%, porcentaje  que incluye a figuras del Peronismo Federal y, por último, el Frente de Izquierda con el 5,3%.

En la coyuntura política el debate se centra sobre la figura de la Gobernadora María Eugenia Vidal como quien podría “oxigenar” el desgaste de la gestión nacional y de Macri. Esta proyección se sostiene en los porcentajes positivos que tiene Vidal y su gestión. Sin embargo, la gobernadora no parece inexpugnable. Las últimas mediciones de Circuitos Consultora muestran una lenta caída que acompaña más atrás, pero acompaña al fin, a los descensos consecutivo de las expectativas en la gestión nacional que emergieron con el debate previsional de diciembre y  la corrida cambiaria de mayo. Es decir, su imagen y gestión tienen porcentajes más altos que los de Macri, pero aparece claramente que la Gobernadora no está exenta del impacto de las políticas nacionales.

Inducir de estas diferencias una agudización de las tensiones y disputas dentro del núcleo PRO sería equivocado. La suerte de una esta está atada al otro, según la dinámica aletargada que está adoptado la presente crisis. Por el contrario,  podemos pensar a Vidal como una válvula que en momentos de necesidad mantiene funcionando al gobierno nacional. 

Existe un teorema político, para algunos una “maldición”,  que dice que aquel que ejerza la gobernación de la provincia de Buenos Aires está impedido de llegar a la presidencia. Este teorema acumula méritos y experiencias históricas. Allí se encuentran desde Antonio Cafiero vencido por la hiperinflación y por la interna peronista; Eduardo Duhalde que pierde electoralmente ante la Alianza, aunque llega a ejercerla como ordenador de la política nacional post 2001, y; último, Daniel Scioli vencido por Cambiemos y por las pujas internas del Peronismo. ¿Será María Eugenia Vidal aquella que venga a invertir el teorema? Parece poco probable desde la coyuntura actual. Falta ver el impacto y los tiempos de la presente crisis, así como los armados de la oposición. Lo que sí podemos afirmar es que Vidal no está blindada. 

 

 

*Lic. en Sociología (UNLP), Docente (UBA, UNLAM) y Director de Circuitos Consultor