Cuando el presidente Javier Milei aterrizó este viernes en la Argentina, después de un viaje relámpago de 36 horas a Estados Unidos para (no) ver a su par Donald Trump, se veía venir lo peor: un viernes negro para la economía nacional luego de su fallida visita fugaz a Norteamérica y de los aranceles “antiliberales” impuestos por la Casa Blanca. Los datos lo dicen todo: Riesgo País cercano a los 1.000 puntos, acciones argentinas en picada con hasta 15% de baja en un solo día, y dudas en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ha sido una semana difícil para los mercados y la Argentina no fue la excepción. Lejos de aquello, parece que lo que la Casa Rosada intentaba hacer pasar por una buena noticia, con el arancel del 10% a las exportaciones locales aplicado por Estados Unidos (tasa de la que gozan tanto los “amigos” libertarios de Trump como sus enemigos “comunistas” que gobiernan Brasil, Chile y otros estados de izquierda de la región), comienza a teñirse de otro color en lo que a la macroeconomía refiere – que es, después de todo, el índice que más le importa a la gestión de La Libertad Avanza (LLA).

X de Diagonales

Tal es así que el país se vio profundamente perjudicada este viernes por los vaivenes de los mercados, que nuevamente le dan la espalda a la administración de Milei. En Wall Street, las acciones argentinas cayeron hasta un 15% en lo que fue la segunda jornada consecutiva de caídas pronunciadas. Los demás indicadores no se salvaron, pues el Riesgo País voló por encima de los 950 puntos esta tarde. Y los tableros bursátiles mostraron todo el día un tono rojo profundo y signos negativos.

Sin embargo, este estado general de caos registra otra causa: el fallido viaje de Milei a los Estados Unidos. Esta mañana volvió tras solo 36 horas fuera del país, con un premio inventado en la valija y sin haber completado la misión para la que visitó Florida junto a su hermana Karina Milei y el ministro de Economía Luis Caputo: le faltó la foto con Trump, lo único que el líder libertario necesitaba imperiosamente conseguir. Ahora lo que se complica es el acuerdo con el FMI, cuyo Directorio comienza a expresar dudas sobre el apoyo político del Gobierno.